Publicado el — Deja un comentario

Pensar demasiado no te da más control….. te roba tranquilidad!!!!!!

Hay momentos en los que nuestra mayor fuente de agotamiento no es lo que está ocurriendo, sino todo lo que nuestra mente hace con ello. Pensamos, anticipamos, repasamos conversaciones, imaginamos posibles desenlaces y buscamos una solución para situaciones que, sencillamente, no dependen de nosotros.

Queremos saber qué ocurrirá, cómo reaccionará otra persona, qué pensarán de nosotros o si aquello que deseamos terminará sucediendo. Y cuanto menos control tenemos sobre una situación, más podemos caer en la tentación de intentar controlarla desde el pensamiento.

Pero pensar más no siempre significa solucionar más.

Una de las habilidades más importantes para nuestro bienestar emocional consiste precisamente en aprender a distinguir entre aquello que podemos controlar, aquello sobre lo que podemos influir y aquello que debemos aceptar.

Podemos controlar nuestras decisiones, nuestras palabras, nuestra actitud, nuestros límites y buena parte de nuestras acciones. Podemos influir, hasta cierto punto, en determinadas situaciones y relaciones. Sin embargo, existen muchas otras cosas que quedan fuera de nuestro alcance: las decisiones de los demás, sus opiniones, determinadas circunstancias inesperadas, lo que ya ocurrió o muchos de los acontecimientos que traerá el futuro.

El problema aparece cuando dedicamos gran parte de nuestra energía a esta última categoría.

Intentamos encontrar certezas donde no las hay y respuestas para preguntas que todavía no pueden responderse. Nuestra mente vuelve una y otra vez al mismo asunto porque cree que seguir pensando terminará proporcionándole seguridad. Sin embargo, en ocasiones ocurre exactamente lo contrario: cuanto más pensamos, mayor es nuestra sensación de incertidumbre.

Por eso puede ayudarnos una pregunta aparentemente sencilla: «¿Hay algo que pueda hacer respecto a esto ahora mismo?».

Si la respuesta es sí, merece la pena transformar la preocupación en una acción concreta. Tal vez necesites mantener una conversación, tomar una decisión, pedir ayuda, poner un límite, organizarte mejor o dar ese pequeño paso que llevas tiempo posponiendo.

Pero si la respuesta es no, quizá el trabajo emocional sea diferente: aprender a soltar.

Soltar no significa rendirse, ignorar los problemas ni fingir que algo no nos importa. Significa reconocer que seguir pensando en aquello que no podemos modificar no nos proporciona necesariamente más control. A veces únicamente nos roba energía para afrontar aquello sobre lo que sí podemos actuar.

También es importante recordar que aceptar no significa estar de acuerdo. Podemos aceptar que una situación existe sin que nos guste. Podemos aceptar que alguien ha tomado una decisión que no compartimos. Podemos aceptar que algo no salió como esperábamos y, desde esa realidad, decidir cómo queremos continuar.

Ahí comienza una forma diferente de entender la paz mental.

La paz no aparece necesariamente cuando desaparecen todos los problemas. Tampoco cuando conseguimos controlar cada aspecto de nuestra vida. Muchas veces surge cuando dejamos de exigirnos controlar aquello que nunca estuvo en nuestras manos.

La próxima vez que algo ocupe demasiado espacio en tu cabeza, prueba a detenerte unos segundos y preguntarte:

«¿Esto depende de mí?»

Si depende de ti, actúa. Si puedes influir, haz tu parte y acepta que el resultado final no depende únicamente de ti.

Y si está completamente fuera de tu control, intenta dejar de luchar mentalmente contra ello.

Porque cuidar nuestra salud emocional también consiste en aprender a decidir qué merece nuestra acción y qué necesita nuestra aceptación.

Quizá no puedas elegir todo lo que ocurre a tu alrededor, pero sí puedes aprender a elegir cuánto espacio permites que ocupe dentro de ti.

Y, muchas veces, ahí empieza la verdadera tranquilidad.

#agbformacion #psicologiapositiva #cursos #formacion #aitorgutierrez #pazmental #gestionemocional #bienestaremocional #crecimientopersonal #inteligenciaemocional #aceptacion #preocupaciones

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *